OFRECEMOS

La Escuela de Familias no pretende ser formación de adultos, sino que celebra, vive y reflexiona sobre el amor de la familia. Trata de ayudar a las familias a vivir su vocación: el amor.
Abarca todos los aspectos de la familia: pareja, hijos, familias de origen, espiritualidad, oración, etc. Pero siempre en cuanto familias. Ayuda a sus miembros a tomar conciencia de que es necesario perseverar a pesar de todas las dificultades.
Recuerda que todo obedece a un plan de Dios. Anima a la santidad, entregándose a cumplir la voluntad de Dios, incluso en la paternidad. Entiende que lo más grande que puede hacer un ser humano es “una familia”.
Tiene dos pilares: amistad y crecimiento. La Escuela es amistad, pero no sólo amistad; en la Escuela se crece como personas y espiritualmente, pero también se comparte amistad y ayuda.