EVANGELIZACIÓN

 

Una nueva preparación al matrimonio:
descubrir su belleza y valor



Introducción:

Llama poderosamente la atención el dato de la disminución de los matrimonios, no sólo por la Iglesia, sino también por lo civil.

El Papa Francisco también alude a ello con preocupación en Amoris Laetitia.

Esto lleva a replantearse toda la preparación al matrimonio, que se sigue ofreciendo en los diversos formatos de cursos, fines de semana intensivos, catecumenados, etc.
Los agentes de pastoral encargados de impartir estos cursos constatan que la mayor parte de los novios que asisten ya viven juntos e incluso, no pocos, tienen hijos.
¿Por qué muchos jóvenes optan por vivir juntos sin casarse? ¿Conocen y valoran lo que es el matrimonio? ¿Están sabiendo las parroquias y movimientos salir al encuentro de esta realidad?

Hace unas décadas, la pastoral prematrimonial tenía por objeto discernir las distintas situaciones de fe de los contrayentes, cuidar la acogida en las parroquias y proponer una modalidad de curso prematrimonial. Desde la Exhortación Familiaris Consortio (1981), se invita a proponer esta pastoral como un despertara o alimentar la fe. Pero en los últimos años, lo que se constata es que muchos jóvenes no tienen al matrimonio como un valor, cuando paradójicamente la familia sí que lo es.
¿Por qué muchos jóvenes no priorizan el matrimonio y optan por vivir juntos? La respuesta no es fácil porque confluyen motivos intra y extra eclesiales. A modo de ejemplo tenemos: los continuos ataques, desde leyes, contra el matrimonio y la familia, que han llevado a ver el divorcio como una opción fácil y al aborto como un derecho; la mentalidad dominante en el que el “yo” ocupa un lugar primordial, además del relativismo, la indiferencia religiosa y el “bricolaje de la fe”, es decir, construirse un “dios” y una religión a la propia medida.